Nuestra historia

Luc-Era nació entre dos ciudades que nunca piden permiso.

Nueva York nos enseñó actitud.
Madrid nos enseñó la elegancia.

Fundada por un colombiano-estadounidense que vivió en Madrid durante más de una década (pero que nunca perdió su estilo neoyorquino), Luc-Era comenzó con una simple frustración: nada encajaba bien.
La ropa de calle parecía demasiado estridente. Demasiado grande. Demasiado juvenil.
El estilo se había convertido en disfraz.

Así que, en lugar de hacer concesiones, construyó lo que faltaba.

Luc-Era es ropa urbana para gente que ha madurado.
Siluetas limpias. Cortes intencionados. Tejidos de primera calidad.
Calle — sin ruido. Rebelde — sin caos.

Diseñado para aquellos que no persiguen tendencias, porque ya saben quiénes son.

Se trata de ropa urbana que habla en voz baja y, aun así, se escucha.